contra viento y marea

Foto  HUGO CRUZ/PROCESO

Una violencia sin frenos

Publicado: 2018-04-26

La violencia contra las mujeres en nuestro país crece día a día. Y a pesar de los esfuerzos de las mismas mujeres por denunciarla y movilizarse para dar a conocerla, los feminicidios, las violaciones sexuales, el acoso y todas las demás formas de violencia no tienen freno.   

Lo más terrible es que cuando algún nuevo hecho de violencia se produce, se pone en evidencia la ignorancia y el machismo de líderes de opinión y periodistas, y de muchos hombres en general que en medios de comunicación y redes sociales intentan “explicar” la violencia como un acto individual producto de los celos o de alguna alteración mental del victimario. Peor aún es cuando la culpa de la violencia es cargada al comportamiento de la víctima, a su carácter, a su modo de vestir, a su coquetería o a su timidez.

En el fondo, toda explicación que busca justificar la violencia contra la mujer en el comportamiento individual de víctimas y victimarios, apunta a negar que el machismo es parte constitutiva de nuestra sociedad, y que mientras este exista la violencia contra las mujeres, aunque sea condenada en el discurso y sancionada por la ley, seguirá siendo ejercida por los hombres, porque en el fondo sigue siendo considerada legitima por una enorme mayoría, que piensa que “por algo le pegaron, por algo la violaron, por algo la quemaron, por algo la mataron”.

Por eso es tan importante que quienes creemos que la violencia contra las mujeres es la peor tara de nuestra sociedad, y la peor forma de abuso de poder de una persona sobre otra, lo digamos. Sobre todo si somos hombres, y por tanto, potenciales victimarios, porque no basta que la denuncia quede solo en manos de las mujeres, porque la barbarie que podemos encontrar en cada esquina y en cada hogar solo acabará cuando juntos, mujeres y hombres, salgamos a condenarla.


Escrito por

El Arriero

Javier Torres Seoane: Antropólogo de profesión y comunicador de oficio.


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