debido proceso

andina

Ajustes de cuentas en un fujimorismo en crisis

Publicado: 2018-04-10

En las últimas semanas arrecian las acusaciones hacia los congresistas fujimoristas por todo tipo de delitos. Desde narcotráfico hasta corrupción en todas sus modalidades. Y los disparos no vienen precisamente de ese antifujimorismo que todavía sigue confundido luego de la división –pareciera que definitiva- de Fuerza Popular. Por el contrario, el fujimorismo se encuentra atrapado en una suerte de guerra civil abierta y pública, que se expande por las redes sociales y los medios de comunicación con acusaciones de una y otra parte. 

En medio de esta confrontación, la denuncia sobre los vínculos entre el congresista keikista Edwin Vergara con el narcotraficante Diego Sánchez Ospina, no solo confirma la tantas veces señalada presencia del narcotráfico en la política sino el grado de penetración de la misma en Fuerza Popular. Seguramente algunos dirán que “no pasará nada” y que la noticia será olvidada como tantas otras, lo que es real es que la imagen del Fuerza Popular viene desmoronándose ante la opinión pública, como el castillo de arena que siempre fue, más allá del elogio de sus fortalezas partidarias en el que algunos politólogos siguen insistiendo.

Quizás por la misma razón, el exsecretario general de Fuerza Popular, Joaquín Ramírez –aun investigado por la DEA- ha optado por lanzarse a la alcaldía de Cajamarca por el movimiento regional “Cajamarca siempre verde” y no bajo las banderas naranjas –hoy bastante despintadas- del que fuera su partido hasta mayo del 2016 cuando fuera desembarcado de su cargo partidario por la denuncia en su contra de un informante de la DEA.

Mientras los ajustes de cuentas avanzan en Fuerza Popular, Alberto Fujimori declara “yo ya me he jubilado de la política”, su hijo Kenji lucha contra un desafuero inevitable del Congreso, y su hija Keiko deja el trabajo sucio a sus voceros y operadores, y al retornar de Estados Unidos se ha limitado a decir que “los temas que converso con mi padre, son temas privados”, lo cual no sorprende viniendo de un miembro de una familia que hizo de los bienes públicos un botín. Y aunque es difícil prever el desenlace de la crisis fujimorista es claro que el poder que había acumulado Keiko Fujimori se le está yendo de las manos.


Notas relacionadas en LaMula.pe:

Bocángel le mandó una carta a Letona en la que le ofrece disculpas

Kenji Fujimori presentó tacha contra videos grabados por Moisés Mamani

La fiscalía citará al fujimorista Edu Vergara por sus vínculos con narco colombiano

Fuerza Popular seguirá siendo investigado con la ley de crimen organizado


Escrito por

El Arriero

Javier Torres Seoane: Antropólogo de profesión y comunicador de oficio.


Publicado en

El arriero

Un blog de Javier Torres Seoane