sin ciencia no hay futuro

Global Gay

Publicado: 2014-10-30

Frédéric Martel es un sociólogo francés que ha recorrido el mundo recogiendo los principales elementos de aquello que llama la revolución que está cambiando el mundo, que no es otra que la emergencia de un movimiento gay que cada vez gana más espacio, derechos y reconocimiento, a pesar de que hay países y sociedades donde todavía existe una gran homofobia. El producto de estos viajes es el apasionante libro Global Gay (Taurus, 2014) que nos permite conocer la diversidad de la diversidad sexual pero también de la homofobia.

Martel señala que "se puede ser muy optimista y también pesimista. Muy optimista porque en Europa, en America del Norte y aquí en América Latina estamos pasando de la penalización de la homosexualidad a la penalización de la homofobia. Y para las personas de mi generación es una revolución inmensa, rápida e inesperada". 

Pero el mismo autor, a la vez se considera"pesimista porque en otras partes del mundo, siempre por causa de la religión". Martel afirma que "El Islam, la iglesia ortodoxa, la iglesia protestante en especial el mundo evangélico, pero también el hinduismo y el budismo son religiones muy hostiles frente a la homosexualidad. Y es por eso que hay 8 países en los que los homosexuales pueden ser condenados a muerte".

Una herencia del colonialismo

Martel cuestiona la idea general que se tiene del carácter progray de Occidente y recuerda que "todas las leyes en Africa del Sur, en India, en Singapur, en Hong Kong son las mismas, con las mismas palabras, porque estas vienen del Codigo Penal de la India, que esta calcado de la Inglaterra victoriana, y que fue impuesto por el colonialismo". 

Por ello, señala que hay que evitar las generalizaciones. Así "Por ejemplo Estados Unidos es un país pro gay pero tiene Estados extremadamente homofóbicos. Y aunque en Europa se está mejor, tienes uno de los lugares más homofobicos como es el Vaticano. En el sentido contrario hay países de medio oriente, por ejemplo el Líbano, que puede mostrar una cierta libertad".   

La necesidad de abrirse a otros movimientos

Martel considera que "todos los movimientos sociales son el resultado de numerosa fuerzas. Los gays son muy débiles para poder batirse ellos solos" y por ello deben abrirse a los otros e insiste que en los espacios gays "es necesario que en los cafés, los restaurantes, las discotecas muestren que los heterosexuales también son bienvenidas".

El autor considera que el internet ha jugado un rol fundamental en la revolución gay, sobre todo en países de mayor represión, pero en general señala que "el gay no quiere estar solo, quiere conocer gente, tener amigos para poder conversar e internet responde a estas cuestiones, aunque plantea otros problemas".

Mirando los extremos, el sociólogo francés nos dice que cada sociedad es muy diferente "si tomamos el caso de Irán que es interesante, es una sociedad donde las dificultades no son solo para los homosexuales, sino para los heterosexuales, tener 25 años en Irán es muy difícil. No se puede conquistar a las chicas, no se puede cantar, la música esta prohibida...un joven gay me decía que es menos peligroso que ser gay que ser un rocker".


Al enemigo hay que conocerlo 

Martel nos explica que  su "libro esta hecho de retratos, de situaciones, de bares, de movimientos políticos extremadamente diversos" y considera que "mostrando estos retratos de parte de la vida de las personas, describiendo situaciones, quizás por esa via se llega a convencer a los homofóbicos, a los medios de comunicación y a los grupos políticos de que este es un tema importante". Pero a la vez busca mostrar los diferentes rostros de quienes son homofóbicos ya que  "son muy diferentes entre sí y hay que conocer al enemigo para poder combatirlo".

Martel considera que "hay que ser prudente, pero que no se ha dado marcha atrás en los derechos de la raza negra o de la mujer" Y concluye con optimismo afirmando que "el hecho que los derechos de los gays son respetados en Europa, en América del Norte, aunque pueda haber matices, me hace pensar que esto va a durar mucho".

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Aunque se puede discrepar con el optimismo de Frédéric Martel, no hay duda que Global Gay es un libro que nos permite conocer mejor uno de los movimientos de liberación más importantes de las últimas décadas, y por ello en un país tan homofóbico como el Perú, leer un libro tan refrescante, anima a quienes creemos firmemente que la lucha del movimiento LGTBI es uno de los mayores retos que tenemos que enfrentar en el siglo XXI. 



Escrito por

El Arriero

Javier Torres Seoane: Antropólogo de profesión y comunicador de oficio.


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Un blog de Javier Torres Seoane