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El Neoperuano 1910-1940

Publicado: 2014-10-12

Gabriel Ramón es un arqueólogo e historiador que ha puesto el ojo sobre un momento clave de la historia de Lima, ocurrido hace un siglo: la transformación del paisaje urbano de la vieja ciudad colonial, y los discursos indigenistas que buscaron incorporarse en aquel proceso de modernización de la ciudad, a través del estilo llamado: Neoperuano.

Desde hace mucho tiempo, Ramón se dedicaba a recorrer los abandonados sitios arqueólogicos de Lima, pero además en sus recorridos observaba edificios o construcciones que le parecían "de lo más extrañas" como la "huaca" de Sabogal en el Parque de la Reserva  "que parecía de caramelo, como de un cuento de hadas y cuando entras esta vacía" pero luego a través de sus estudios  fue descubriendo que "no era una cosa aislada, iba con una puesta en escena. Y en ese sentido señala que su trabajo ha buscado "ver el indigenismo, no en una o dos dimensiones, sino como un fenómeno total".

Así el libro "El Neoperuano. Arqueología, estilo nacional y paisaje urbano en Lima, 1910-1940" publicado por la Municipalidad Metropolitana de Lima y Sequilao Editores, nos permite sumergirnos en los debates que se dan en los años veinte en torno a las raíces de nuestra cultura, y los roles protagónicos que en aquel proceso jugaron el arqueólogo Julio C. Tello, pero asimismo el hacendado y filántropo Víctor Larco Herrera, y el pragmático presidente Augusto B. Leguía, que como demuestra el libro, aprovechó la ola indigenista, para instrumentalizarla y vaciarla de su contenido político.

La destrucción de las "huacas"

Como muestra Gabriel Ramon en aquel momento  de expansión urbana "la arqueología tiene un prestigio tal que puede transformar estos montículos en raíces de la nación"... Pero justo cuando se convierten en patrimonio nacional, se enfrentan al costo del metro cuadrado urbano".  

Y en el debate entre planificadores urbanos y arqueólogos lo que ocurre al final es que ganan los primeros y "la opción simbólica, que en un inicio era la idea de los planificadores: "Limpiemos este sitio para construir destruyamos el sitio arqueológico, pero recojamos algunas evidencias estilísticas que nos van a servir a representar esto". Mientras que "Los discípulos de Tello perdieron en su batalla. Lo interesante es que registraron e hicieron muchísimos dibujos y sino fuera por ellos ni siquiera sabríamos que había ahí... Pero uno ve en los textos de ellos,  ese sufrimiento de que están destruyendo la huaca, y están destruyendo nuestro presente".

El valioso libro de Gabriel Ramón, tiene plena actualidad hoy que un siglo más tarde en un nuevo proceso de transformación de la ciudad, los pocos sitios arqueológicos que todavía existen en Lima, parecen estar perdiendo nuevamente esta batalla.





Escrito por

El Arriero

Javier Torres Seoane: Antropólogo de profesión y comunicador de oficio.


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Un blog de Javier Torres Seoane